Celebramos el 25 aniversario de Edad Dorada Andalucía
Hay fechas que merecen ser celebradas con todo el cariño que llevan detrás. Y este es, sin duda, uno de esos momentos especiales. Residencia Alma, la residencia para personas con capacidades diversas y diferentes en Arquillos, gestionada por Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía, ha sido el escenario perfecto para celebrar el 25 aniversario de la asociación que nos da vida y sentido desde el primer día. Un acto lleno de emoción, gratitud y, sobre todo, de las personas que hacen posible este proyecto cada jornada.
Un acto presentado con corazón
La velada fue presentada por la directora del centro, Lola Atienza, quien dio la bienvenida a todos los asistentes con la calidez que la caracteriza. Tras su apertura, tomó la palabra Julio Millán Medina, presidente de Edad Dorada Andalucía, que compartió los valores que guían a la asociación desde su nacimiento hace ya 25 años. En su intervención, tuvo palabras de agradecimiento muy especiales para el equipo humano de la residencia, reconociendo su labor diaria junto a los residentes como la mejor forma de hacer realidad la misión de Edad Dorada.
A continuación, se proyectó un vídeo que supo capturar, en imágenes y emociones, la verdadera esencia de la asociación. Porque detrás de Edad Dorada hay personas, hay historias vividas, hay trayectorias llenas de entrega… y, por encima de todo, hay Corazón. Con mayúsculas.
Reconocimientos a quienes hacen posible el día a día
Uno de los momentos más emotivos del acto fue el turno de reconocimientos, en el que la directora Lola Atienza entregó una serie de distinciones a personas e instituciones que forman parte, de una manera u otra, de la vida cotidiana de Residencia Alma.
El primero de los reconocimientos fue para el Ayuntamiento de Arquillos, recogido por el alcalde, Miguel Ángel Manrique, en representación de la institución que puso en marcha este centro. Le siguió el reconocimiento al equipo de trabajadores de la residencia, ese gran equipo humano que, con su dedicación y profesionalidad, construye cada día un hogar para los residentes.
También fueron galardonadas la Asociación Motera «Desafío de las Nuevas Poblaciones», representada por Tomás Lorite y José Luis Muñoz, y el propio José Luis Muñoz de manera individual, en reconocimiento a su permanente colaboración con el centro. Pedro Antonio Pacheco González, enfermero de Arquillos, recibió igualmente su distinción por su implicación con la residencia. Y el último reconocimiento fue para Ramón Pérez, locutor de radio con quien los residentes comparten semanalmente un espacio en antena, un vínculo que abre ventanas al mundo desde dentro del centro.
Cada galardonado compartió unas palabras tras recoger su distinción, convirtiendo este momento en un intercambio genuino de afecto y agradecimiento mutuo.
Sorpresas para la directora: “la capitana del barco”
La noche también tuvo espacio para los gestos más inesperados y, por ello, más emocionantes. La Asociación El Árbol de la Vida quiso tener un detalle especial con Lola Atienza, agradeciendo públicamente su entrega y su permanente buen hacer con los residentes, contando siempre con la colaboración de esta asociación.
Pero la sorpresa más emotiva llegó de la mano de las propias trabajadoras del centro, que prepararon un agradecimiento muy especial para su directora. Con palabras llenas de cariño, la definieron como «nuestra capitana, nuestro timón», alguien que es mucho más que una compañera: el alma y el referente de esta gran familia que es Residencia Alma. Un momento que dejó huella en todos los presentes.
El momento más especial: los residentes toman el protagonismo
Si hubo un instante que resumió el espíritu de toda la velada, fue sin duda la actuación sorpresa de los propios residentes. Con toda la ilusión y el cariño que los define, quisieron expresar su gratitud a Lola y a Edad Dorada Andalucía de la forma más sincera posible: estando presentes, participando y emocionando a todos los que llenaban la sala.
Fue el broche perfecto para un acto que demostró, una vez más, que Residencia Alma no es solo un espacio de cuidado: es una comunidad viva, unida y llena de afecto.
El acto se cerró con un animado aperitivo y baile a las puertas del salón, el final más festivo y apropiado para celebrar 25 años de historia, de compromiso y de amor por las personas.
¡Feliz 25 aniversario, Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía!



































































